lunes, 30 de marzo de 2009

El amor en tiempos de comunicación

No me gusta generalizar mis propias actitudes, pero realmente puede hacerlo y lo hago. Siento igualmente, que basta que yo exprese directamente, explícitamente, una característica mía, para llegar al momento de la excepción y romper todo parámetro conocido. Cuando se trata de virtudes, me duele perderlas momentáneamente. Cuando se trata de defectos, creo que es beneficioso y parte de la superación de cierta taras personales.

Cuando me enamoro, o simil a eso, siempre tengo problemas de comunicación. Con toda persona que me resulte atractiva y despierte sentimientos no parecidos a los de cariño-amistoso, por así decirlo, tengo trabas para decir cosas. Fuera de eso, puedo llegar a armar una relación totalmente abierta y absolutamente sincera con personas que definitivamente ubico en cierto altar imaginario de mi vida. Es él (o ella, pero generalmente "él"). Pero repito, ese él no tendría mi atención para levantármelo, mal que a alguno le pese. A mi el amor me enmudece, y por eso, no es a uds, mis queridos lectores, que tendría que estar contándoles esto...

viernes, 20 de marzo de 2009

Quiero dejar de jugar a "pensar"




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Los colectivos que vienen juntos son tramposos. Uno siempre duda de tomar el de adelante, porque ya casi para y está más a mano... pero lleno. O dejarlo pasar y agarrar el que está pegadito atrás. No se ve bien si viene gente parada o no. Yo me quiero sentar. La segunda fue buena opción, muy tranquilo y hasta asiento de uno disponible. Lo choto de viajar sola, y por avenida Corrientes, es que hay tanto para ver, tanto para comentar, tanta gente, tanto, que hace que me den muchísimas ganas de darme vuelta o llamar al de adelante y decirle:

- Capo, ¿viste eso? (esa flaca/ese flaco/ese cartel/ese local)

Todo lo que se me ocurre genera gastos. Y no sólo gastos, sino molestia para, por ejemplo, movilizarme, horarios, comidas. Por suerte, un poco de perseverancia y encontrar aliados hace que a plazos medianos o largos, puedo cumplir mis ocurrencias.

Hace ya varios días que ando con una sensibilidad diferente al ver parejas o saber de ellas. Me da mucha fiaca focalizar mi falta de pareja en un flaco que quizás en otras circunstancias no le daría tanta importancia en mis pensamientos, y que parece que mi "lo extraño" se basa mucho más en un peor es nada que en una base más concreta de afecto y "extrañamiento".

Lo que no quita que no lo quiera. Lo que no quita que sigo sin verle futuro a eso que "tenemos". Igualmente, verme imaginariamente caminando de la mano por calles en las que voy sola, idealizando huequitos posibles a crearse dentro de rutinas obligatorias para pasar juntos aunque sea unos minutos... Todo eso, lo focalizo mentalmente con él. Y no nací valiente. No nací corajuda como para admitirle de manera escrita o verbal que está ocupando más tiempo del que le correspondería en mi cabeza, y que en realidad, eso que me pasa, va mucho más allá de lo que a él le pueda estar pasando conmigo. Que soy independiente (¿o egoísta?) hasta para sentir amor por alguien (ay, ¿amor?... bueno, algo). Pero por otro lado... Es que no quiero saber lo que te pasa.

Avanzo 2 pasos, y retrocedo 5. Estaba a 3 tuyos.

martes, 17 de marzo de 2009

bobo

- ¿Y porque seguís soltera?


Punto número 1: no es una pregunta para hacer.

Punto número 2: ¿pretendés que te dé todos los motivos que de por sí tengo, todos los motivos que puedo llegar a suponer que se están dando, o, como suelo hacer generalmente, darte motivos inventados que a todo el mundo le caen bien y se sienten satisfechos? ¿pretendés que te mienta?

Punto número 3: si es una pie para querer levantarme, empezaste mal.

Punto número 4: notá que te dejé de hablar.

Punto número 5: notá que sos un pelotudo.

jueves, 12 de marzo de 2009

De mi

La consigna era unirnos en grupos en los que podamos coordinar horarios para posibles reuniones de grupo para hacer trabajos prácticos. Sin darnos tiempo casi ni de respirar, nos dieron una segunda consigna, que tenía como condición ser tan veloz como para no dejarnos conocernos y así ser lo mayormente "primer impresionistas" posible.

Escriban papelitos con los nombres de sus compañeros de grupo. Cada uno, deberá elegir un objeto palpable, que tengan en este momento, que los represente y mostrarlo. Sólo digan el objeto. No digan el porqué lo eligieron. Luego, escriban detrás de cada papelito del otro lado de donde escribieron el nombre, lo que piensan de esa persona. Lo que quieran, como creen que es, como creen que van a trabajar... Pueden guiarse por el objeto que eligió cada uno también.


Después nos repartíamos los papelitos con nuestros nombres y ahí quedábamos con lo que cada uno había pensado de nosotros (yo elegí mi celular)...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Crecí

Hoy viajé en el mismo vagón con un chico que era compañero mío de inglés particular. Que compartíamos horario en realidad, no estabamos en el mismo nivel porque él era más grande y estaba más avanzado. Me acuerdo que era muy gracioso como estaba todo el tiempo tarareando canciones de Green Day porque era extremadamente fanático. Y era copado, porque cuando se iba la profesora y yo me trababa en algún ejercicio, de vez en cuando me tiraba alguna ayudita para que pueda hacer todo bien...

En su momento, me acuerdo, que me parecía enorme. Era grande, muy alto, y de edad. Diferencias que hoy en día quizás no las sienta en lo más mínimo... De los 14 a los 16 o 17 era muchísimo, de los 22 a los 24 o 25 es a veces hasta imperceptible.

Para mí que él me cachó también que era yo la misma piba.

Llegando a destino, quedé parada justo al lado de él para bajar. Mido lo mismo que el chaboncito, un flash.

lunes, 9 de marzo de 2009

Derecho al delirio



Ésta es una de las varias versiones que existen sobre un texto/poesía de Eduardo Galeano (periodista y escritor uruguayo, nacido en Montevideo en 1940) llamada "Derecho al Delirio". Y esta versión dice así:

DERECHO AL DELIRIO

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será,
sí que tenemos al menos el derecho de imaginar
el que queremos que sea.

Las Naciones Unidas han proclamado
extensas listas de derechos humanos,
pero la inmensa mayoría de la humanidad
no tiene más que el derecho
de ver, oír y callar.

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado
derecho de soñar?
¿Qué tal si deliramos por un ratito?,
al fin del milenio,
vamos a clavar los ojos más allá de la infamia
para adivinar otro mundo posible:

El aire estará limpio de todo veneno que no venga
de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

La gente no será manejada por el automóvil,
ni será programada por la computadora,
ni será comprada por el supermercado,
ni será mirada por el televisor.

El televisor dejará de dejará de ser
el miembro más importante de la familia.

La gente trabajará para vivir,
en lugar de vivir para trabajar.

Se incorporará a los códigos penales
el delito de estupidez,
que cometen quienes
viven por tener o por ganar,
en vez de vivir
por vivir no más.

Como canta el pájaro,
sin saber que canta,
y como juega el niño,
sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos
que se nieguen a cumplir el servicio militar,
sino los que quieran cumplirlo.

Los economistas no llamaran nivel de vida
al nivel de consumo;
ni llamarán calidad de vida
a la cantidad de cosas.

Los cocineros no creerán
que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán
que a los países les encanta ser invadidos.

El mundo ya no estará en guerra contra los pobres,
sino contra la pobreza.
Y la industria militar no tendrá más remedio
que declararse en quiebra.

La comida no será una mercancía,
ni la comunicación un negocio.
Porque la comida y la comunicación
son derechos humanos.

Nadie morirá de hambre,
porque nadie morirá de indigestión.

Los niños de la calle no serán tratados
como si fueran basura,
porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados
como si fueran dinero,
porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio
de quienes puedan pagarla,
y la policía no será la maldición
de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad,
hermanas siamesas,
condenadas a vivir separadas,
volverán a juntarse,
volverán a juntarse bien pegaditas,
espalda contra espalda.

En Argentina, las locas de plaza de mayo
serán un ejemplo de salud mental,
porque ellas se negaron a olvidar
en los tiempos de la amnesia obligatoria.

La perfección,
la perfección seguirá siendo
el aburrido privilegio de los dioses.

Pero en este mundo,
en este mundo chambón y jodido,
cada noche será vivida
como si fuera la última,
y cada día como si fuera el primero.

jueves, 5 de marzo de 2009

Y parece hasta gracioso


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Que por dentro tenga una angustia contenida que me rompe el corazón, los planes y el optimismo. Que por fuera sigo riéndome, y no por caretear, sino porque tengo claro, en mi "yo maduro" que no es la muerte de nadie y que en realidad las cosas se solucionan. Que estoy agotada. La tristeza me cansa muchísimo físicamente. Soy una genia dando consejos a mis amigos. Ayudar a estudiar, repetir buenos consejos que alguna vez me dieron, apaciguar nervios. Poner curitas a corazones heridos y verme a mi misma calcada en un mismo dolor. El mejor alivio, la palabra justa, el abrazo a la distancia: un flaco que no duerme desde ayer a las 12 del mediodía, borracho y puesto. Esos son los amigos.

martes, 3 de marzo de 2009

No confío

en las personas que cuando hablan conmigo se sonríen por alguna ganzada que dije, bajan la mirada y la sonrisa les dura menos de 2 segundos. Prefiero que me miren con cara de "pobre piba, que pelotuda".