jueves, 24 de septiembre de 2009

Intitulado

Por mucho que me queje a veces, por sentencias que impongo a mi persona, me sigue resultando maravilloso descubrirme contradiciéndome. Por que, claro, la lógica es diferente, los pasos a seguir, el análisis, no me rompan las pelotas con tantas igualdades y mentiras para homogeneizar actitudes, a mi me encanta dividir. Pero en buenos términos, saber que determinadas personas son de determinada manera y otras absolutamente contrarias a las primeras me parece fabuloso. Y saberlo, aún cuando ni ellas mismas lo hayan notado y se comporten de manera más flexible cuando las situaciones los sobrepasan. Somos todos cambiantes también, por supuesto. Una entrevista conmigo misma hace 3 meses, no sería absolutamente idéntica a una de hace 10 años atrás. Así como también muy diferente la "menos antigua" con una ayer u hoy. Y chicos, no significa que haya madurado, no me jodan. Sólo que las circunstancias, el ámbito y la gente que me rodea me fue modelando como si mi personalidad haya sido una obra de un escultor.

Igual me fui de tema, el fin era que me agrada nutrirme de la gente. De manera egoísta, individualista, sin necesidad de dar nada a cambio ni pensar en un tipo de feedback inmediato o reacción.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

117 hojas

Está bien, vamos a suponer que en sí la idea que utilice el transporte público para leer un libro que me está resultando apasionante, una novela fabulosa que me tiene de Nueva York a Montreal, de París a Berlín todo desde un 132 o tren, quizás no sea la mejoooooorrrrrr opción. Justamente, leerla en transporte público y pretender que la gente a mi alrededor no me joda es algo bastante utópico. Más aún cuando no viajo a las 5 de la mañana, que es más un común denominador la idea de "el que está despierto y/o habla va a ser golpeado". A las 7 de la tarde la gente todavía está despierta. Y me tengo que bancar a la conchetita con sus muletillas de "tipo que", "bluda", "ayyy no-te-la-puedo-creer-gorda!!!!!" (y más que molestarme todo eso, esa tonadita que ya han adoptado tantas personas que sería complicado expresarlo de manera escrita... AAAAAAAHHHHHHH créanme, COMO me rompe las pelotas), la señora que habla de Dios y del sobrino que no se qué, el infeliz que le gusta hablar con el Nextel a los gritos haciéndose el banana, la parejita que se está falsificando certificados médicos mutuamente, el que te vende los chocolates vencidos, y el que tiene auriculares pero escuchás más vos, que estás a 5 metros, que él, digámosle "el sordito".

Chicos, porfa, tomen esto como un llamado a la solidaridad, piedad, ya volveré a mis auriculares y siestas eternas en las que si se matan a mi alrededor (cosa que ha pasado...) no me entero. En 117 hojas, ya va, ya termino, un cachito más...

sábado, 19 de septiembre de 2009

Michis

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Crees en los amores a primera vista?

¿Y es que acaso existen otros?

martes, 15 de septiembre de 2009

Sil

Te quiero mucho (L)

Stress

Mandarse pequeñas cagadas me genera stress.

Saber que me mando constantes pequeñas cagadas, hace que me esfuerce por evitarlas.

Forzar lo que no me sale naturalmente me genera stress.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Crudo

Permitime decirte algo, claro, no es de mi incunvencia, si, ya se que no me debería meter, pero viste, a veces no te aguantás las cosas, y no se, cuando alguien es medio pelotudo a veces te aguantás, pero otras veces, como que no cierra, y te queda atragantado y hace mal, viste, y para mi que genera úlceras, o cancer, como todo, todo genera cancer, y ya fumo, no se, es como si tratara de acortar datos en contra de mi salud, aunque sea en otro ámbito, y fijate, que se yo, pero yo de todo corazón te digo eh, no es que te quiera hacer sentir mal, bah, por ahí un poco, pero la verdad que para ser más directa debería decirte que SOS UNA PELOTUDA Y TENÉS MAL GUSTO.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Che...

...ayer me tomo el bondi en Retiro y justo queda parado por el semáforo en frente de la Torre de los Ingleses (el Big Ben argentino jaja como dice una amiga). Hermosa como quedó la placita, que la arreglaron bastante hace poquito. Mirando por la ventanilla al pedo veo un grupo de pájaros y de repente diferencio algo así como un aguilucho, el cual aterriza con mucho estilo dentro de la rejita que separa a la torre de la plaza. Prestando más atención, noto que en el piso tenía ya cazada una presa. Andá a saber si eran parientes, amigos, vecinos, pero mientras el señor aguilucho arrastraba y picoteaba empezando a desplumar su premio, una calandria lo atacaba por la retaguardia... No sé, me sentí en La Aventura del Hombre... ¿?