jueves 20 de mayo de 2010

Consejos

Si usted extraña su niñez cómprese una Boligoma, desparrámese un poco por una mano, espere que se seque y retírela como cuando se saca la piel luego de que se le reseca de haberse bronceado.


Descubra que usted no tiene Alzheimer, ni es una vieja chota, y aún así ya olvidó la letra del 60% de las canciones que sabía totalmente de memoria hace 7 años. Ni que hablar que al descubrir nuevas canciones, sólo puede memorizar los estribillos y alguna parte simpática (preferentemente repetitiva y pegadiza).

No deje de ver o leer ficción, la realidad puede tornarse muy atosigante. La ficción siempre nos demuestra que todo puede ser peor, y que aún así, tiene un principio, un nudo y un descenlace.

Si usted busca ser re canchero dese vuelta el párpado de uno, o los dos ojos, hacia arriba. Aún cuando se quede durante todo el día con la visión borrosa.

Si se cansó de los caramelos Halls y las barritas de cereal, compre un chupetín que tenga chicle. Si encuentra ese que venía con la bolsita y el polvito que, al mojar el chupetín y llevarlo a la boca le explotaba por el contacto con la saliva, se aseguran aún mejores resultados.

Invente palabras. Deje fluir su imaginación y diga "clousedad", "cerradez".

Busque romperle las pelotas a los demás por puro entretenimiento. Es sano, y sabiendo que los demás lo harán con nosotros inevitablemente, es bueno buscar el equilibrio en el universo.

Deshágase de lo que le pesa. Nadie elije por nosotros que llevar en nuestra mochila.

Tenga paciencia, claro, pero putee y grite con desesperación si hace mucho que no lo hace. Hay que llorar también. Si, es una cuestión natural. De risa es muy fabuloso, pero de tristeza es descontracturante también.

Ocúpese. Supérelo. Continúe.

8 comentarios:

SIL ♥ dijo...

Jajajaja

Lo de las canciones es terrible...

Y sí, invento palabras, muchas jajaja.


Abrazo, buen finde

Etereo Desliz dijo...

jaja como los consejos de Cortázar pero adaptados a las costumbres de hoy día.
El chicle de los chupetines era horripilante, pero eran un vicio! lo mismo para los paraguitas de chocolate

RELATO DEL PRESENTE dijo...

Llega un momento que uno cree que el cerebro tiene una capacidad limitada y que todo nuevo dato que se incorpora, indefectiblemente termina expulsando del otro lado algo que ya teníamos de antes.

Pero lo de las canciones es triste. No empujan nada, ya ni entran.

Y respecto de las golosinas, no te hagas la tonta, que cada tanto nos clavamos un Kinder.

JuanM dijo...

Muchas gracias por sus sugerencias.
Algunas son realmente sabias y serán tenidas en cuenta a la brevedad.

Atte.

JuanM dijo...

Uhhhh, Etéreo Deslíz me hizo acordar de los paragüitas de chocolate!
Hace mil que no compro ninguno de esos.

abeL* dijo...

buenas, permiso, no sé cómo caí acá, pero leí sobre el ritual de la boligoma y tuve un flashback a 3er grado. si no comentaba, corría el riesgo de que me explotara alguna neurona. odio que no existan más chupetines de cocacola y las canciones nunca me las acordé, ni de pibe, así que no me hago drama. disculpe la intrusión y la felicito por el blog (:

abeL* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
M. dijo...

excelente entrada.
también invento palabras.
aunque olvido aún más cosas, ni siquiera tan antiguas.
hay que mantener la diversión, sino que chiste, cierto?

abrazos.